12 agosto 2009


















Con la Simple Palabra

Con la simple palabra de hablar todos los días,

que es tan noble que nunca llegará a ser vulgar,

voy diciendo esta cosas que casi no son mías,

así como las playas casi no son mar.


Con la simple palabra con que se cuenta un cuento,

que es la vejez eterna de la eterna niñez,

la ilusión, como un árbol que se deshoja al viento,

muere con la esperanza de nacer otra vez.


Con simple palabra te ofrezco lo que ofreces,

amor que apenas llegas cuando te has ido ya:

Quien perfuma una rosa se equivoca dos veces,

pues la rosa se seca y el perfume se va.


Con la simple palabra que arde en su propio fuego,

siento que en mí es orgullo lo que en otro es desdén:

Las estrellas no existen en las noches del ciego,

pero, aunque él no lo sepa, lo iluminan también.


Y así, como un arroyo que se convierte en río

,y que en cada cascada se purifica más,

voy cantando este canto tan ajeno y tan mío,

con la simple palabra que no muere jamás!

2 comentarios:

ivan-medina dijo...

BONITO...BONITO...me gustó esa frase "Con la simple palabra con que se cuenta un cuento, que es la vejez eterna de la eterna niñez."
Es así... Yo escribo de los 11 años y no había reparado en eso.

un abrazo y felicidades por tu "rinconcito literario"... que no es "solotuyo"....jeje.
Escribir libera el alma y eterniza un sueño... igual que las fotografías.

Anónimo dijo...

Muy lindo coincido con Ivan.Te sugiero leas de él Carta a ud.Kadin.

Publicar un comentario